Siempre he mantenido un gusto latente por los hombres, sin embargo, un evento me causo confusiones de repente, me encontraba saliendo con un chico que ciertamente me llamaba mucho la atención, siendo que este era bastantes guapo y atractivo, nos llevábamos muy bien y nos entreteníamos de cierta forma, siendo que disfrutábamos de nuestra compañía decidí experimentar las relaciones sexuales con él, no puedo decir que es el mejor de todos, pero sí que los disfrutamos.

Como éramos muy abiertos en discusión, hablamos acerca de nuestras preferencias, nos divertíamos imaginando cosas o inventando tonterías que poco creía que fueran a ocurrir; En una ocasión, con cara de inocencia me pregunto: ¿has estado alguna vez con otra chica? Mi primera reacción fue reírme, pues aunque en la universidad bese a algunas amigas en forma de juego, jamás había visto a otra mujer desnuda aparte de mí.

Ese día toda la conversación acabo en risas y no se volvió a tocar el tema como tal, aunque yo no esperaba que este, lo tomara tan enserio, a tal punto que incluso haría relucir en mí, un aspecto de mi personalidad que no conocía.

Mi primera experiencia con otra chica

Luego de unos días en los que no nos vimos, este me dijo que se acercaba a mi departamento, ya era una costumbre para nosotros visitarnos en ciertas ocasiones, por lo que solo tuve que ordenar algunos trastes para recibirlo.

Me sorprendió ver que este venia acompañado con una hermosa mujer, recuerdo que su nombre era Lucy y realmente era muy hermosa, me dijo que era una muy buena amiga y que solo vendría a hacerme disfrutar, no había cerrado muy bien la puerta cuando esta me empezó a besar apasionadamente, terminamos enredadas en la cama y disfrute increíblemente esa experiencia, pues sabía exactamente los puntos específicos para hacerme llegar al orgasmo.