Mi fetiche siempre fueron las nalgonas, antes daba todo por una, pero por mala suerte siempre fui feo y ninguna me prestaba atención, siempre buscaba la manera de conseguirlo para que se volvieran locas y poder comérmelas completicas, ya algunos me conocían por eso y llamaba la atención de muchas mujeres, era raro, pero como sabemos, a algunas mujeres les gustan los hombres locos y que cojan como ninguno, era mi caso.

 

A veces en las fiestas me follaba a 2 mujeres, siempre las tomaba por el cabello y les daba contra la pared, les encantaba, y siempre me buscaban para más, era mi sueño hecho realidad, y más cuando eran nalgonas, esto pasaba todos los fines de semana, y nunca me cansaba… Al tiempo ya tenía tantas mujeres al mismo tiempo que algunas se daban cuenta y me dejaban, yo era tan descarado que me follaba a dos de mis ‘novias’ al mismo tiempo, y le decía a cada una de que era mi amiga y ellas aceptaban, vivía en sueño, siempre veía nalgas por aquí nalgas brincando por allá mientras yo hacía http://xfotosporno.net/ y como siempre me han encantado, nunca me cansé, ni me cansaré.

Los tríos y también las orgías que se formaban en las fiestas de mis amigos no eran normales, todos estábamos locos, y las mujeres ni se diga, no les importaba que todos las vieran desnuda, se hacían la vista gorda y seguían moviendo esas nalgas y follando a todos lo que se conseguían en el camino, yo por supuesto aprovechaba. Ya con mi reputación hecha, mis amigos y yo planeamos dejar estas vidas por un tiempo para después volver, pero con las ganas para follar como nunca más las íbamos a tener en nuestras vidas…

 

Sexo rico con las profesoras guarras

 

Al tiempo, al volver a clase vimos nuevas caras y profesores nuevos, y con esto, nuevas oportunidades a la vista, entraron a clases unas nalgonas y tetonas, y hasta mi profesora de matemáticas, esa mujer estaba muy buena, apenas la vi me provoco follarla como nunca lo había hecho, y eso prometí, les dije a mis amigos que lo iba a hacer antes de salir de clase.

A las semanas empezaron los exámenes de siempre, y yo era buen estudiante y la profesora lo notaba y siempre me felicitaba después de clases, ahí fue cuando planee todo…

Un día después de clases, me quedé hablando con la profesora sobre un tema, cuando empiezo a notar que me está mirando muy fijamente, y yo no pude aguantar y me fui acercando hasta que noté sus ganas y la empecé a besar, nos fuimos al baño de profesores y follamos como nunca, ella gritaba mientras sonaban sus ricas nalgas chocando conmigo, se cambiaba de poses, parecía que tenía experiencia con los estudiantes, hasta que le acabé en la cara y de los nervios de saber que habíamos follado en clases cada uno se fue a su casa, al tiempo la profesora se retiró de clases y yo nunca supe más de ella, solo me quedó de recuerdo esa rica follada.